Primero vamos a separar los dientes de ajos de las cabezas y a pelarlos. Una vez listos, los blanqueamos. Para ello, ponemos una olla con suficiente agua para cubrir todos y una cucharada de sal. Llevamos a ebullición.
2 Cabezas Ajos, 2 Cdas Sal
En el momento que comience a hervir, añadimos los ajos y contamos 4 minutos desde que comience a hervir de nuevo.
2 Cabezas Ajos
Escurrimos el agua y reservamos los ajos. Y, en esa misma olla preparamos la mezcla para el encurtido. Añadimos el agua y el vinagre, la sal y el azúcar, unos granos de pimienta negra y una hoja de laurel bien lavada.
1 Vaso Vinagre suave, 1 Vaso Agua, 1 Cda Azúcar, 2 Cdas Sal, 1 hoja Laurel, Pimienta en Grano
Llevamos de nuevo a ebullición y cuando comience a hervir incorporamos otra vez los ajos. Esta vez lo cocemos durante un minuto.
2 Cabezas Ajos
Retiramos del fuego y dejamos enfríar. Cuando ya no queme, lo ponemos todo en un recipiente de cristal hermético. Dejamos reposar entre dos y tres días, en un lugar fresco y seco, protegido de la luz del sol, y, pasado ese tiempo, ya estarán listos para utilizar.