En una superficie lisa y limpia, donde vamos a trabajar la masa, ponemos la harina. Dándole forma de volcán (es decir, haciendo un hueco en medio), añadimos las yemas, el aceite y 4 cucharadas de agua. Añadimos una pizca de sal.
500 g Harina, 4 Yemas de huevo, 1 Cdta Aceite de Oliva, Agua, 1 Cdta sal
Con las manos, vamos a comenzar a mezclar todos los ingredientes. Una vez estén bien mezclados comenzamos a amasar.
Iremos añadiendo agua, muy poco a poco, (cucharada a cucharada) si notamos la masa demasiado seca. Amasamos durante unos 15 minutos hasta conseguir una masa elástica y consistente, que no se nos quede pegada a los dedos.
Agua
Ponemos la masa en un bol amplio, donde tenga espacio de sobra, y dejamos reposar durante 20 minutos cubriéndola con un paño limpio de cocina.
Pasado ese tiempo, ponemos de nuevo nuestra masa en la superficie de trabajo y la cortamos en dos partes iguales con un cuchillo muy bien afilado o un cortador de masa. Nunca estires la masa para arrancarle partes.
Ahora, con un rodillo, tenemos que conseguir dos láminas de masa muy finas. Intenta que sean de la misma forma, pues pondremos una sobre otra para hacer los raviolis.
Cuando las tengamos listas, en una de las láminas de masa que hemos preparado, pondremos el relleno que hayas elegido, cucharadita a cucharadita (no rellenes mucho pues han de ser pequeños). Y lo haremos siguiendo un orden. Dejando el mismo espacio entre relleno y relleno.
Ponemos la otra lámina de pasta sobre los rellenos, y presionamos con los dedos alrededor de los rellenos, para juntar ambas masas. Ahora, con una rueda dentada, (puedes utilizar el cortador de pizzas) o un cuchillo, cortamos la masa en cuadraditos, por las partes que no hay rellenos.
De nuevo, presionamos bien los bordes de cada ravioli, para que el relleno no se salga, y espolvoreamos u poco de harina sobre ellos. Ponemos una olla amplia con abundante agua, llevamos a ebullición y, cuando comience a hervir, añadimos nuestros raviolis delicadamente. Cocemos durante unos 10 minutos, escurrimos y, servimos con nuestra salsa favorita.