Comenzaremos lavando muy bien el calabacín, no es necesario pelarlo, pero sí quitaremos ambos extremos. Lo cortamos en rodajas finas.
1 Calabacín
En una plancha, o sartén, ponemos una gotita de aceite, la extendemos bien y ponemos al fuego. Cuando esté caliente ponemos el calabacín, será suficiente con cocinar un par de minutos por cada lado a fuego fuerte, hasta que coja algo de color. Pero, como decimos, puedes cocinarlo a fuego medio-bajo durante más tiempo si quieres que quede más tierno.
Aceite de Oliva Virgen Extra, 1 Calabacín
Cuando el calabacín esté listo, salpimentamos, y lo servimos sobre un plato llano. Desmenuzamos sobre él el queso feta y decoramos con unas pequeñas hojas de menta.
1 Calabacín, 70 g Queso feta, Sal, Unas hojitas de Menta, Pimienta negra
Preparamos el aliño. En un tarrito, ponemos el aceite, un poco de ralladura de limón y un chorrito de su jugo. Añadimos también un poco de orégano y una pizca de sal. Mezclamos bien y aliñamos nuestro calabacín con esta mezcla. Espolvoreamos unas semillas de sésamo, y ya tenemos lista una estupenda ensalada templada de calabacín y queso feta.
1 Limón, Aceite de Oliva Virgen Extra, Orégano, Semillas de Sésamo