Vamos a comenzar picando muy bien la carne (hay quien, una vez tiene la masa de las croquetas, lo tritura todo junto, pero yo prefiero que se noten los trocitos de carne, pero bien picaditos). Una vez picado, reservamos.
250 g Restos de la carne del cocido
En una sartén grande, vamos a echar una cucharadita de mantequilla y dejamos que se derrita.
1 Cda Mantequilla
Una vez se haya derretido, bajamos ponemos a fuego medio y añadimos la harina. Vamos moviendo bien para que no se nos queme, y con mucho cuidado no se queme. En cuanto comience a ponerse dorada (si no se hace bien, sabrá a harina cruda), añadimos la leche, que previamente habremos calentado en el microondas. Así evitamos que salgan grumos. 75 Harina, 500 Leche
La leche la vamos a añadir muy despacito, poco a poco y siempre sin dejar de remover mientras la echamos en la sartén. A partir de aquí, no dejaremos de mover con delicadeza hasta que terminemos.
Aquí ya comenzará a espesar. Si ves que está demasiado espeso añade más leche (es mejor tener que rectificar de leche, que de harina, ya que si tienes que espesar ahora con harina, esta estará cruda al echarla en la leche y no haberla tostado en la sartén, aunque he de decir que alguna vez me ha ocurrido, y por un poquito de harina que eches después para corregir no hay diferencia).
Añade la sal, nuez moscada y la pimienta. Pruébala para comprobar el sabor y en caso necesario, rectificar.
1 Pizca Nuez Moscada, Sal, 1 Pizca Pimienta
Cuando veas que comienza a espesar, pero aún le queda como un minuto para que espese a tu gusto, añade la carne del cocido, y continúa moviendo. Así, al final cocinará con la carne y soltará mucho más sabor sobre la bechamel.
250 g Restos de la carne del cocido
Cuando tenga la textura deseada, vuelca la masa en un plato hondo, sin que sobresalga y déjala enfriar. Cubre con un paño de cocina, y una vez que esté fría, métela en la nevera hasta el día siguiente.