Comenzamos haciendo la crema pastelera. Separamos en un bol 150 ml de leche y lo mezclamos con las yemas y la maicena. Mezcla bien hasta que se hayan integrado todos los ingredientes, reserva.
500 ml Leche, 3 Yemas de huevo, 40 g Maicena
En una olla ponemos el resto de la leche, junto a la piel de limón, el azúcar y la esencia de vainilla. A fuego medio-bajo, lleva a ebullición, moviendo para que se mezclen todos los ingredientes y evitar así que la leche de pegue.
500 ml Leche, 60 g Azúcar, 1 Limón, 1 Cdta Esencia de Vainilla
En cuanto comience a hervir, bajamos el fuego e incorporamos los 150 ml de leche que habíamos mezclado con la maicena y las yemas. Lo añadimos poco a poco mientras movemos con unas varillas.
Cocinamos, sin parar de mover, a fuego medio, hasta que la mezcla comience a espesar. Tiene que quedarnos una crema suave y sin grumos. Cuando esté lista, apartamos del fuego y esperamos a que enfríe.
Mientras tanto, colocamos el hojaldre en el molde previamente engrasado, con un poco de aceite o mantequilla, que reparteiremos bien con las manos.
1 Plancha de Hojaldre
Fijamos el hojaldre y recortamos el sobrante y, con un tenedor pinchamos la base. Lo tapamos con un papel vegetal o papel de hornear y cubrimos con garbanzos para hacer peso. De esta forma evitamos que el hojaldre no se hinche. Horneamos durante 15 minutos a 200°C.
Mantequilla o aceite
Deja enfriar el hojaldre una vez horneado. Cuando esté a temperatura ambiente, reparte la crema pastelera por el hojaldre, una capa no muy ancha. Si el molde no es muy amplio puede que te sobre un poco de crema pastelera.
Lavamos las manzanas, las pelamos y cortamos en gajos no muy gordos. Cubrimos toda la tarta con las manzanas. Rellénala bien pues los trozos de manzana menguaran ligeramente con el horneado.
3-4 Manzanas
Con el horno previamente precalentado, horneamos a 180°C durante 40 minutos, con calor arriba y abajo. Ve vigilando la tarta mientras esté en el horno para evitar que se queme. Tiene que quedar doradita por arriba pero sin quemarse. Cuando la saques del horno, pon la mermelada en un bol y añade un pelín de agua, con una cucharadita será suficiente. Caliéntalo unos segundos en el microondas para que sea más sencillo de extender, y pinta la tarta con la mermelada.
4 Cdas Mermelada de Albaricoque