Si hay un plato que representa la esencia del otoño, ese es el guiso de níscalos con costillas. Esta receta tradicional combina lo mejor del campo y la cocina casera, logrando un sabor inconfundible que evoca recuerdos de comidas familiares y chimeneas encendidas. Los níscalos, también conocidos como robellones, son una de las setas más apreciadas por su textura firme y su sabor intenso, perfecto para acompañar carnes jugosas como las costillas de cerdo.

Este guiso es una de esas recetas que se disfrutan con calma, tanto al cocinar como al comer. El aroma que desprende mientras se cocina impregna la casa de un olor reconfortante que abre el apetito incluso a los más impacientes. Lo mejor de todo es que, a pesar de su sabor sofisticado, su preparación es sencilla y no requiere ingredientes difíciles de encontrar. Solo necesitas buenos níscalos, unas costillas tiernas y un sofrito bien hecho para lograr un plato que te hará mojar pan hasta la última gota.
En muchas regiones de España, los níscalos son una joya gastronómica que se recolecta en los bosques durante el otoño. Si tienes la suerte de poder recogerlos tú mismo, la experiencia será aún más gratificante. Sin embargo, si no tienes acceso a setas frescas, también puedes encontrarlas en mercados o utilizar níscalos congelados o en conserva, que mantienen gran parte de su sabor. En cualquier caso, este guiso será un acierto seguro para disfrutar en los días fríos.
Te animo a que prepares esta receta y descubras por qué este guiso es uno de los favoritos en la cocina tradicional. A continuación, te explico paso a paso cómo hacerlo para que quede perfecto.
Guiso de Níscalos con Costillas: Receta Tradicional y Reconfortante
Para empezar este guiso, lo primero que haremos será dorar bien las costillas. Este paso es clave porque al sellarlas en aceite de oliva conseguimos que conserven todo su jugo y aporten un sabor más profundo al guiso. Una vez doradas, las reservamos mientras seguimos con el sofrito.
En la misma olla, aprovechando el sabor que han soltado las costillas, añadimos la cebolla picada, los ajos y el pimiento rojo. Dejamos que se pochen lentamente hasta que estén bien tiernos. En este punto, incorporamos el tomate triturado y el pimentón dulce, removiendo bien para que no se queme y aporte ese sabor característico que redondea el guiso.
Cuando el sofrito está en su punto, volvemos a introducir las costillas junto con los níscalos y el laurel. Añadimos el caldo de carne, tapamos la olla y dejamos que el guiso se cocine lentamente durante unos 40 minutos. Durante este tiempo, los ingredientes se fusionan y los níscalos absorben todo el sabor del guiso, quedando tiernos pero con esa textura firme que los hace tan especiales. Antes de servir, ajustamos el punto de sal y pimienta, y listo: un guiso humeante y delicioso que te hará disfrutar cada cucharada.

Guiso de Níscalos con Costillas
Equipamiento
- Olla grande Para cocinar el guiso.
- Cuchillo Para trocear los ingredientes.
- Tabla de cortar Para preparar los ingredientes de forma cómoda.
- Cuchara de madera Para remover el guiso sin dañar la olla.
Ingredientes
- 500 g Níscalos Limpios y troceados
- 600 g Costillas de cerdo Troceadas
- 1 unidad Cebolla Picada finamente
- 2 dientes Ajo Picados
- 2 cucharadas Aceite de oliva Preferiblemente virgen extra
- 1 unidad Pimiento rojo Cortado en tiras
- 2 unidad Tomates Pelados y triturados
- 1 cucharadita Pimentón dulce Para dar sabor
- 500 ml Caldo de carne O agua con una pastilla de caldo
- 2 hojas Laurel Para aromatizar
- Al gusto Sal y pimienta Para ajustar el sabor
Instrucciones
- En una olla grande, calienta el aceite de oliva y dora las costillas de cerdo a fuego medio-alto hasta que estén bien selladas. Luego, retíralas y resérvalas.600 g Costillas de cerdo, 2 cucharadas Aceite de oliva
- En la misma olla, añade la cebolla, el ajo y el pimiento rojo. Cocina a fuego medio durante unos 5 minutos hasta que estén pochados.1 unidad Cebolla, 2 dientes Ajo, 1 unidad Pimiento rojo
- Incorpora el tomate triturado y el pimentón dulce, removiendo bien para que no se queme. Cocina durante 5 minutos hasta que el tomate reduzca ligeramente.2 unidad Tomates, 1 cucharadita Pimentón dulce
- Vuelve a añadir las costillas a la olla junto con los níscalos y las hojas de laurel. Vierte el caldo de carne y cocina a fuego lento durante 40 minutos, removiendo ocasionalmente.500 g Níscalos, 600 g Costillas de cerdo, 500 ml Caldo de carne, 2 hojas Laurel
- Prueba el guiso, ajusta la sal y pimienta al gusto y deja reposar unos minutos antes de servir caliente.Al gusto Sal y pimienta
Notas
- Puedes acompañar este guiso con patatas o arroz para hacerlo más completo.
- Si te gusta un toque picante, añade una pizca de pimentón picante o guindilla.
Información Nutricional
Productos Recomendados para un Guiso Perfecto
Para que tu guiso salga espectacular, te recomiendo algunos utensilios y productos que pueden hacer la diferencia:
Olla de cocción lenta o hierro fundido
Si quieres que el guiso tenga un sabor aún más profundo, una olla de cocción lenta o una de hierro fundido te ayudará a conseguir una cocción más uniforme y pausada. Este tipo de ollas retienen muy bien el calor y permiten que la carne y las setas absorban todos los aromas sin prisas.
Un buen cuchillo hace que preparar los ingredientes sea mucho más fácil y rápido. Un cuchillo bien afilado te permitirá cortar los níscalos sin romperlos y trocear las costillas con precisión, evitando desperdiciar carne.
Níscalos en conserva o deshidratados
Si no encuentras níscalos frescos, una gran opción son los níscalos en conserva o deshidratados. Los deshidratados deben rehidratarse antes de usarlos, pero su sabor sigue siendo intenso y delicioso.
Cómo limpiar y conservar los níscalos correctamente
Uno de los aspectos más importantes a la hora de cocinar níscalos es su limpieza. Estas setas suelen tener tierra y restos de hojas, por lo que es fundamental limpiarlas bien antes de cocinarlas. Lo mejor es evitar sumergirlas en agua, ya que pueden absorber demasiada humedad. En su lugar, usa un pincel o un paño húmedo para retirar la suciedad sin dañarlas.
Si no vas a cocinarlos de inmediato, puedes conservarlos en la nevera envueltos en un paño de cocina, o bien congelarlos para usarlos más adelante. También puedes deshidratarlos para tener níscalos disponibles durante todo el año.
El papel del pimentón en los guisos tradicionales
El pimentón es un ingrediente clave en este guiso, y no es casualidad. En la cocina española, el pimentón aporta un toque ahumado y ligeramente dulce que potencia el sabor de las carnes y los sofritos. Dependiendo de tu gusto, puedes usar pimentón dulce, agridulce o picante para darle un toque diferente a la receta.
Si buscas un sabor más intenso, prueba a añadir un poco de pimentón de La Vera, que tiene un aroma ahumado muy característico y realza aún más los platos de cuchara.
Preparar este guiso de níscalos con costillas es una manera perfecta de aprovechar los sabores del otoño y disfrutar de un plato reconfortante y lleno de matices. Ya sea para una comida en familia o para darte un capricho en un día frío, este guiso te conquistará desde la primera cucharada.
Si te ha gustado esta receta, prueba también otros platos tradicionales como los níscalos al vino con chorizo o un clásico, como los níscalos con patatas, ideales para los amantes de la cocina casera. ¡Cuéntame cómo te ha salido y disfruta de este festín de sabores!



